18 de setembre de 2012

Sobre ser "l'única dona"

Ahir es va lliurar el   “PREMIO ARIEL MEJORES BLOGUEROS JÓVENES DE ENSAYO 2012”, sorgit amb la voluntat de premiar i difondre la tasca de joves que, a través dels seus blocs, i partint de les ciències socials i les humanitats, articulen un discurs crític sobre l'actualitat. 

S'han premiat set blocs, entre els quals el bloc de la Rebeca Pardo, autora de En la retaguardia, on escriu i reflexiona sobre la identitat, la memòria i la imatge en l'Art. La Rebeca és també amiga meva i ex-companya de feina i des d'aquí li dono l'enhorabona per aquest premi! Moltes felicitats!!
A partir del dia 4 d'octubre es podrà comprar el llibre “Los nuevos inquilinos: Ensayos para un mundo pendiente”, on els autors premiats escriuen sobre temes d'actualitat.

La Rebeca és l'única dona entre els set autors premiats. Per què?

Aquí us deixo un fragment del seu discurs d'agraïment. És pot dir més alt, però no més clar. Perquè les coses van canviant, però crec que, tristament, la majoria de dones encara ens reconeixem, en major o menor mesura, en aquestes paraules:

"Y tras todos los agradecimientos… una pequeña reflexión. He estado toda la noche recibiendo felicitaciones por ser “la única mujer” y tratando de contestar a la pregunta “¿tienes alguna idea de por qué?”… Pregunta que, tengo que decir, habitualmente  me la han hecho hombres. Yo creo que todas nosotras intuímos el por qué. En primer lugar he de reconocer que no me gusta mucho ser felicitada por ser “la única” porque realmente me entristece serlo cada vez que lo soy. ¿Por qué? Como hubiera dicho Bécquer: ¿Y tú me lo preguntas?…
No tengo todas las respuestas a todas las preguntas pero puedo contaros muchas historias de amigas, vecinas, compañeras de trabajo… mujeres muy inteligentes, brillantes incluso, que cuando llegan a casa tras largas y duras jornadas de trabajo (en el que no suelen recibir el reconocimiento que deberían mientras ven ascender, con demasiada frecuencia, a sus compañeritos hombres) tienen lavadoras que poner, cenas que preparar, niños que atender (aunque no sean suyos)… mujeres fabulosas a las que nadie da las gracias por agotarse en el intento de estar a la altura de lo que se espera de ellas (traer un sueldo, tener la casa “atendida” y “ocuparse” de los niños… además de “cuidar” su apariencia y su relación) y que, encima, han de escuchar aquello de ¿Y dónde has dejado a tus hijos? cuando están en cualquier fiesta, reunión o entorno de adultos… A los hombres, si se les pregunta, el tono es diferente y también el final de la frase: ¿Y los niños, con tu mujer? Porque es comprensible que, personal y laboralmente, los seres humanos necesitamos, de vez en cuando, encontrarnos con iguales fuera del alcance de los niños. Esto nos lleva a otra bonita parte del cuento, que es aquella en la que los papás necesitan estar solos para trabajar en casa y las mamás meten a los niños en la cama sigilosamente pidiéndoles a sus retoños que respeten a papá porque “está trabajando” o se llevan a los niños respetuosamente bien lejos a ser posible todo el fin de semana. ¿Qué sucede con ellas? En primer lugar, nuevamente, un pequeño matiz cambia en lo que papá les dice habitualmente a sus niños: “mamá está haciendo sus cosas” y también es diferente el tiempo que se supone que una mujer necesita para hacerlas… y todos sabemos que si te interrumpen cada cuarto de hora es difícil concentrarse. Siempre me ha parecido muy divertido que haya ingenieros no sepan cómo funciona una lavadora, que personas que entienden el motor de un coche no entiendan cómo funciona una plancha… en fin, yo también me hago preguntas y, como he comentado, no tengo muchas respuestas. Y, por si todo lo anteriormente mencionado fuera poco, cuando un hombre sale con sus niños a la calle es un “padrazo”, cuando una mujer lo hace… es lo habitual; cuando un hombre hace algo en casa “ayuda” mucho o poco pero la palabreja ya implica que no es el responsable de algo que, en principio, es cosa de dos. Y para terminar esta entrañable historia que no sé si responde o no a la pregunta, hay mujeres que tienen familia o no y que consiguen tener el tiempo para escribir un blog “de ensayo” (sea lo que sea lo que signifique esto) y en Internet tenemos amplísimas pruebas de esto… pero entonces entra otro factor en juego: el creerse o no capacitada o “candidatable” al mérito de ganar un concurso. ¿Y qué nos sucede a las mujeres? Que aún nos siguen contando a todos esos bonitos cuentos infantiles donde los príncipes son valientes, guerreros y conquistadores… y las mujeres son bellísimas (o son las brujas de la historia), pacientes, sumisas y entregadas. Nos cuentan aquello de La Bella y la Bestia (mujer maltratada donde las haya), o de La Cenicienta (que también tiene mucha tela que cortar) y después la gente se extraña de lo que sucede… Y también hay que tener en cuenta que, digan lo que digan, yo sigo pensando que somos diferentes.
En fin, dejémoslo ahí porque las cosas van cambiando, poco a poco… y habrá que darle tiempo al tiempo, porque es sabio, pero yo creo que quedan aún unas cuantas generaciones por delante para que el panorama sea diferente. Hace unos meses, en un simposio, una persona del público preguntó por qué todos los conferenciantes eran hombres y había mujeres altamente capacitadas cuya misión en el evento era presentarlos o suministrarles botellines de agua (en el público, como siempre, mayoría femenina). La respuesta… “no se habían dado cuenta”. Ja, ja, ja. Mis aulas están llenas de mujeres, pero las cumbres universitarias llevan corbata… A pesar de que es mi paisaje habitual desde hace muchísimos años: yo no puedo darme el lujo de no darme cuenta.
Precisamente por todo esto me siento taaaaaaaaaaaaaaan agradecida a mi entorno: familiares, amigos, compañeros… porque ya lo dijo, hace muchas lluvias, José Ortega y Gasset: yo soy yo y mis circunstancias. GRACIAS A TODOS POR HABER HECHO POSIBLE MI MUNDO
."

Si voleu llegir el text complert de l'agraïment i veure el seu bloc, feu clic aquí

7 comentaris:

  1. Quanta raó té aquesta noia! sembla que vivim en un món d'igualtat, però res més lluny de la realitat, hi ha càrregues i/o responsabilitats que continuen sent de les dones... tant de bó tingui raó i en unes quantes generacions això canvii

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  2. Hola, Mariona: mil gracias por compartir mis palabras. Espero verte en Huesca en un par de días y ¡¡¡quiero un abrazo inmenso!!! Ja, ja, ja.

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  3. plas plas plas plas! com dius, es pot dir més alt, però no més clar. Identificada no, identificadíssima! aquest estiu em va tocar corregir un treball entre preguntes, rialles, crits i plors de nenes. I encara gràcies que el seu pare les estava "distraient"...

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  4. S'inventen excuses i ens diuen, per fer-nos sentir millor, que nosaltres podem fer dues coses a l'hora. Que per nosaltres és més fàcil escriure un text mentre una nena et crida mamamamamamamammamama. I tant, està xupat. Si us hi poseu, segur que vosaltres també podeu, estimats, no és tan difícil. ;)

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  5. M'agrada molt, molt, la foto del bloc, les manetes dels germants, fantàstica!!!

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